Cómo fotografiar un eclipse solar: consejos, trucos y material necesario

El próximo lunes 21 de agosto se producirá un eclipse solar total, un fenómeno de esos que no se puede ver todos los días. Esto ha hecho que esté despertando bastante expectación tanto entre los curiosos como entre los fotógrafos que, cómo no, tratarán de captar el momento en el que la Luna se sitúe justo entre el Sol y la Tierra.

Lo extraordinario de este fenómeno es que será un eclipse solar total, es decir que nuestro satélite tapará al Sol por completo. Esto producirá que durante unos minutos el sol quede oscurecido y ni siquiera se vea el anillo de fuego alrededor de la Luna como sucede en los eclipses anulares. Los norteamericanos serán los únicos que lo podrán disfrutar plenamente (recorrerá Estados Unidos de costa a costa).

Los eclipses son un fenómeno que siempre ha resultado fascinante para los seres humanos y que, lógicamente, se intentó captar desde los albores de la fotografía. Por eso no está de más recordar cómo debes preparar ante un evento de estas características en las que nuestros ojos pueden verse en un serio riesgo.

Seguridad ante todo

Es importante tomar precauciones especiales para evitar posibles daños a la vista. Lo primero y más importante es que nunca se debe mirar a simple vista al sol, menos en un fenómeno de este tipo.

Si quieres verlo es necesario utilizar filtros especiales que protejan las retinas. En caso contrario, la fuerte radiación solar, potenciada aún más por el eclipse, puede causar daños irreversibles, como una retinopatía solar que podría acabar en ceguera. Por esta misma razón tampoco es aconsejable echar mano de trucos más o menos caseros como las gafas de sol (por buenas que sean), radiografías, negativos de fotos y cosas así, porque no son seguros y podrían provocar esos mismos problemas.

Así, la manera de observarlo es a través de gafas especiales para eclipses y que estén homologadas (índice de opacidad 5 o mayor). Esas típicas gafas de cartón que llevan una lámina especial a través de la que observar el sol de forma segura (aunque no se recomiende hacerlo más de medio minuto seguido).

Lo mismo para telescopios, prismáticos o cámaras, que también necesitan sus propias “gafas” para poder ver el eclipse sin riesgo. Y si no, siempre se puede recurrir a verlo por Internet, por ejemplo a través del canal de la NASA que será el primero lo transmitirá en directo para todo el mundo.

Qué necesitamos para fotografiarlo

La cámara también necesita sus propias gafas que en este caso, como se puede imaginar, tienen forma de filtros y se denominan simplemente filtros para eclipses solares (los demás tipos deben desecharse para este fin). La razón en este caso es simple: Del mismo modo que la radiación solar puede dañar los ojos también puede hacer lo propio con el sensor de la cámara, al que se debe proteger tanto de la fuerte intensidad lumínica como de las radiaciones infrarroja y ultravioleta que desprende el astro rey.

El filtro Lee Solar Eclipse es capaz de reducir la intensidad de la luz en 20 pasos y además está diseñado para filtrar los rayos infrarrojos dañinos del sol. Esta opción (no necesariamente de esta marca, claro) sería la más convencional aunque también se puede utilizar una lámina solar Baader que se puede adquirir en diversos formatos y podría servir para la cámara y también para observar el eclipse por otros medios.

Una vez protegida la cámara, lo siguiente es contar con un buen teleobjetivo, de al menos 300 mm de longitud focal (equivalente en 35 mm) si se quiere que el disco ocupe buena parte del encuadre. Si no lo tienes, siempre se podrá utilizar lo máximo que se pueda, aunque por debajo de unos 100 mm difícilmente se va a lograr que el fenómeno sea el protagonista absoluto de la foto y se tendrá que recurrir a realizar una composición aprovechando los elementos del entorno (como pueda ser una montaña o cualquier otro objeto).

Por último, en el equipo también se debe incluir un tripié y un disparador remoto. Sobre lo primero, es importante que se situé la cámara lo más estable que sea posible y que se desactive el estabilizador de la cámara y/o el objetivo.

Sobre lo segundo, recordar las opciones disponibles que son varias: Puedes utilizar un disparador remoto específico que se conecte con la cámara por cable o de forma inalámbrica, usar el temporizador de la cámara o recurrir a la función WiFi que incluyen muchas cámaras (y que posibilita controlar la cámara desde el móvil a través de aplicaciones propietarias). Ah y, por supuesto, no olvidar de contar con baterías y tarjetas suficientes para no quedarse sin energía o memoria en el peor momento.

Cómo captar el eclipse solar

Por lo que toca a los ajustes recomendados y a la forma de realizar una toma de este tipo, lo primero a señalar es que es importante buscar un buen sitio desde donde hacer la foto, a ser posible alejado de la contaminación lumínica (es decir, lejos de las ciudades).

Luego de elegir el lugar, situar la cámara lo más estable posible y practicar un poco los posibles encuadres que podemos captar (algo que sería interesante haber hecho el día antes), sería hora de hablar de los ajustes a utilizar y la forma de realizar las fotos. Por supuesto, es recomendable usar el formato RAW, que permitirá una flexibilidad posterior a la hora de compensar la intensidad de luz captada, y también utilizar el enfoque manual (ésta es una de las situaciones en las que es recomendable) y enfocar a infinito o, directamente, utilizar la distancia hiperfocal.

En cuanto al triángulo de exposición, al fotografiar una fuente de luz potente (aunque siempre condicionado por la intensidad del filtro solar que estemos usando), en principio lo mejor es ajustar la sensibilidad al mínimo (80, 100 o 200 ISO según la cámara), usar una velocidad de obturación adecuada a la longitud focal que utilicemos (ya sabes, 100 mm 1/100 seg, 200 mm 1/200 seg, etc) y fijar el diafragma según los dos datos anteriores (recordando que en los niveles intermedios es donde mejor rendimiento óptico ofrecen los objetivos).

Como es un fenómeno que dura varios minutos y va variando se tiene oportunidad de hacer muchas fotos en las que jugar con estos parámetros e ir captando el eclipse a medida que se desarrolla. Por ejemplo si se utiliza la hiperfocal el diafragma será fijo según la distancia focal que usemos, así que habrá que ir variando velocidad y/o ISO. En cualquier caso, el histograma será una buena ayuda para ir viendo in situ el nivel de luz y tampoco es mala idea realizar varias fotos simultáneas utilizando el modo bracketing que ofrecen todas las cámaras.

Por cierto que en los breves minutos en los que la Luna cubra completamente el Sol, en el caso de que tengas la suerte de observar el eclipse total desde los EEUU, será el único momento en el que se podrá quitar el filtro solar, con mucho cuidado de volver a colocarlo antes de que los rayos solares empiecen a sobresalir y la radiación vuelva a ser peligrosa y siempre sin mirar directamente el eclipse sin protección.

A todo esto es importante, siempre mirar por los ojos, no mirar (valga la redundancia) directamente por el visor, que para eso el modo Live View que ya llevan todas las nuevas cámaras es fabuloso. Por cierto que también es interesante capturar el eclipse de otras maneras, como fotografiar su proyección a través de distintos métodos o retratar a la gente que asiste a la contemplación de este fenómeno tan poco usual y que, por raro que parezca, sigue causando fascinación.


Con Información de: Xakata Foto
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